Velocidades controladas en succión y retorno evitan cavitación, ruido y zonas muertas. Skimmers, rebose perimetral y recirculación continua mantienen superficies limpias. Colectores bien balanceados entregan presión homogénea a jets y cuellos de cisne, mientras válvulas de aislamiento facilitan mantenimiento sin cierres prolongados ni sorpresas.
Cloración salina, bromo o peróxido fotocatalítico se ajustan según el uso, considerando la suavidad del agua de lluvia y la materia residual de grises tratadas. Control ORP y pH automatizado sostienen eficacia. Interlocks previenen dosificaciones simultáneas incompatibles, evitando olores, irritaciones y deterioro prematuro de acabados.